lunes, 25 de noviembre de 2019

"Nos quitaron tanto que nos quitaron el miedo", domingo 24N en la plazoleta del Carulla de la 85



Cuando leí está, lloré...:


Mi hijo tomó todas las fotos.
Llevarlo a la manifestación, fue la mejor forma de que no sienta miedo por la situación actual. Además de que no vemos noticieros en el hogar... 


















domingo, 24 de noviembre de 2019

Brasil 11-11-19 al 11-22-19

Picinguaba







 Greg
 Bianca y Manú

 Bianca
 Bianca y Manú
Bianca y Manú








Paternidad responsable en los baños



Contra el grafiti



Datáfonos hasta en los puestos ambulantes




Museo Afro Brasil








Frijolada



Oración de la serenidad



El mejor postre




Un mapa mental en la Av. Higienópolis de San Pablo



La canción de mi viaje



Trabajando con gente maravillosa, gracias a la Fundación Tiempo de Juego







Decodificar y traducir el ruido de las cacerolas

Si hubiera estado en Colombia el #21N, habría salido a marchar y habría tocado las cacerolas en la noche. Llegué el viernes 22 al medio día y había más manifestaciones, había desorden, había conversaciones en curso que todavía no han terminado y ojalá sigan.

Me llegaban diferentes mensajes. Un amigo que vive en Madrid (España), me envió un mensaje masivo con el siguiente contenido:

“los (sic) invito a que izen (sic) banderas en sus empresas, negocios, casas, (sic) apoyemos al gobierno, a las fuerzas militares y a la gente buena de este país! (sic)”

De inmediato le pregunté si entraba en la categoría de “gente buena”. Él me contestó con algún chiste, pero yo estaba preguntando en serio. Yo no sé si soy gente buena de cara al mansaje que él me mandó. Yo no quiero izar una bandear en este momento. Yo no quiero apoyar a las fuerzas militares ni al gobierno. Yo quiero apoyar la gigante conversación que se está presentando en la que millones de personas nos expresamos con todo nuestro descontento. Yo quiero apoyar a los millones de personas que nos expresamos con cacerolas en estos días y que estamos enviando un mensaje que no es fácil de decodificar.

El idioma de las cacerolas es críptico, tiene su propio ritmo y para escucharlo es preciso abrir el sistema y traducirlo. Ese es el reto de los gobernantes, de los empresarios, de los líderes. Ese es el reto de los mismos que golpeamos las cacerolas, como lo hice el viernes en la noche. Incluso nosotros necesitamos decodificar el idioma de esos cacharros y traducirlo a un idioma común que pueda ser entendido por los partidos de derecha y por los políticos en general. Muchas veces ellos quieren entender, pero no pueden porque hablan en otro idioma.

De este mismo amigo y por otros medios recibí este volante:

   

Mi reacción ante el mensaje es que no se trata de unirnos en este momento en torno a un símbolo trivializante, para este momento, como la bandera, el escudo, el himno o la patria. Eso sería muy fácil y la conversación es compleja.

Es un momento para que, de la manera más cuidadosa, establezcamos conversaciones sostenibles, significativas y difíciles y para que incluso cuestionemos la unidad que a veces resulta artificial y artificiosa, en torno a los símbolos patrios. Este es un tema de humanidad que supera las naciones.

Los desmanes de los manifestantes extremistas o malintencionados, los crímenes de los delincuentes oportunistas y los abusos miserables de las fuerzas del Estado, son lamentables y execrables. Pese a su gravedad y estupidez, en ello no se debe centrar la atención. Todo nuestro sistema debe dedicarse a decodificar y traducir lo que el ruido de las cacerolas quiere ponernos de presente.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Dos fotos artísticas...

Puerto Mosquito, arriba del Barrio 12 de octubre, Santa Marta, oct. 19/19


Plazoleta de Carulla de la 85 con 15, Bogotá, sábado: nov. 2/19 a las 8:50 am 


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domingo, 3 de noviembre de 2019

De la Ola Verde a Claudia alcaldesa

El domingo 27 de octubre sentí como propio el triunfo de Claudia López. Tanto es así que cuando anocheció me dispuse a ir a Compensar para recibir el discurso del triunfo en vivo. Mi pareja se animó a venir con nuestro hijo.

No participé en la campaña de Claudia, en primera medida porque me retiré de la política electoral, varios años atrás. De hecho, la última vez que voté fue cuando Peñaloza ganó en octubre de 2014.[1] Y no me avergüenza haber votado por él; creo que su gobierno ha sido satisfactorio si se tiene en cuenta el desastre de 12 años de mala izquierda en Bogotá. Pese a que el alcalde como comunicador parece la inspiración de Juanpis González, sus gobiernos son un compendio de gerencia pública, liderada por tecnócratas trabajadores y responsables.

Además no participé en la campaña de Claudia porque era y soy, hasta el 10 de noviembre, servidor público. Reanudé el uso de mi derecho al voto para sufragar por ella. Me emocionó que una mujer lesbiana, del partido del girasol, que ayudé a fundar, llegara a ser alcaldesa de mi ciudad. Adicionalmente era la única que no había sido tibia con los corruptos.

En Compensar me emocioné mucho, me acordé de la celebración de la Ola Verde, cuando pasamos a la segunda vuelta y gritábamos en el Centro de Convenciones: “Yo vine porque quise, a mí no me pagaron”. Nos ridiculizaron a más no poder, pero yo sigo orgulloso aunque crítico a perlas como el desafortunado video de Antanas y Claudia al piano.

Antes de empezar el discurso llegué al llanto cuando me percaté de que mi hijo coreaba: “alcaldesa, alcaldesa, alcaldesa…”. Para este niño es natural, normal, concebible que una mujer sea la gobernante de su ciudad. Incluso, en la mente de un niño puede pasar que crea que solo una mujer puede serlo. Y aunque no se trata de eso sino de vivir en un riguroso igualitarismo, ese pensamiento sería poético. [2]

Me siento ganador con lo del domingo pasado, porque le metí mi alma a la Ola Verde y ella, sin duda, es un determinante decisivo de este maravilloso triunfo que ahora es preciso convertir en buena vida para los habitantes de Bogotá.


[1] En esta columna, encontré resumidos los argumentos de porqué no voté, durante algunos años: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/salud-hernandez-mora/adios-a-el-tiempo-columna-de-salud-hernandez-mora-426330Insisto que no votar también es una posición política, pese a que pase desapercibida para la tal democracia.
[2] Mi posición sobre devenir hombre y mujer: https://mundoround.blogspot.com/2018/11/muchos-machos.html

viernes, 20 de septiembre de 2019

Corruptos los corruptos

Dice la Alcaldía de Bogotá que "Pagar el pasaje es lo correcto, colarse es lo corrupto"
Es cierto que pagar el pasaje es lo correcto y que colarse es lo incorrecto. Eso no quiere decir que sea corrupto.
La corrupción en un contexto como el colombiano y en general, tiene que ver más con el uso de lo público para beneficiar intereses particulares.
Colarse en Transmilenio está muy mal pero un colado no puede ser puesto en la misma categoría de los ñoños, de los Nule, los Moreno, Carlos Mattos, García Morales, Otto Bula, Roberto Prieto... y miles de puntos suspensivos.

domingo, 21 de julio de 2019

Tenía temor


Todo tembleque timaba tantos tontos. Tengo tiempo, talante, técnica, tecnología.

Trabajaré traduciendo temas torrentosos, tiernos, tumultosos. Tramitaré tópicos transaccionales, tumbaré talanqueras turbulentas, teorizaré tratados; también trancaré tragones, tarúpidos, tendenciosos, tiranos.

Tú también tumba temores teleológicos, teologales. Tamisemos tierra, traigamos tesón.

martes, 16 de julio de 2019

relacionamiento ENTRE comunidades

Usualmente, cuando se menciona a las comunidades, llega una imagen de personas campesinas, indígenas, afro, en fin, no nos representamos la idea de gente que hace presentaciones con diapositivas y que sus cuentas son efectuadas en hojas informáticas de cálculo.

Las empresas o los gobiernos que van a ejecutar alguna iniciativa, son también una comunidad. No son más que personas o grupos de personas que están unidas por algún símbolo común.

Si esto es cierto, el relacionamiento que hacen, por ejemplo, las petroleras, las mineras y las empresas de infraestructura y turismo, es relacionamiento ENTRE comunidades y no CON comunidades. Estas organizaciones son comunidades que se tienen que relacionar con otras comunidades. Por un lado, están las empresas y los gobiernos y por el otro los grupos de personas, empresas, iglesias, etc., más o menos organizadas que se ven afectadas, positiva o negativamente, por el desarrollo de cualquier iniciativa estatal o privada.

A manera de ejemplo se puede pensar en un proyecto minero. En ese tipo de proyectos, la comunidad que se ve impactada por la mina, está compuesta por las personas o los grupos de personas de su área de influencia. La comunidad de la minera está compuesta por todos los empleados y proveedores de esta, desde el gerente general y la Junta Directiva, hasta los sindicatos y las personas que hacen aseo en los campos mineros.

El relacionamiento entre esas dos comunidades tendrá que ver con diversos aspectos como pueden ser las consecuencias de la explotación en las fuentes de agua, la llegada de foráneos a la zona y sus efectos demográficos y culturales, el uso de las vías, en fin el relacionamiento será entre las personas de las dos comunidades, el relacionamiento tiene que ver con la armonización de los intereses de todas las personas que conforman las dos comunidades que van a tener que interactuar frecuente y prolongadamente.

Por todo esto, cuando llegue la pregunta ¿qué hacemos con las comunidades?, será necesario mirarse primero hacia adentro como comunidad y luego interactuar y negociar con la otra comunidad que se verá afectada por ciertas externalidades.

sábado, 6 de julio de 2019

¿?

¿Dios existe? No sé
¿?
¿Cómo se formó el Universo? No sé
¿?
¿Existe el Universo? No sé
¿?
¿Existimos? No sé
¿?
¿Existen la mente, el cuerpo, el alma, las emociones, el espíritu? No sé
¿?
¿Existen el bien y el mal? No sé
¿?
¿Hay personas buenas y malas? No sé
¿?
¿Existe lo bello? No sé
¿?
¿Es posible ser feliz? No sé
¿?
¿Dios es mujer u hombre? No
¿?
¿El ser humano evolucionó del mico? No sé
¿?
¿Todo tiene explicación? No
¿?
¿Si soy bueno me va bien? No sé
¿?
¿Qué hay en la oscuridad? No sé
¿?
¿Hay vida en otros planetas? No sé
¿?
¿Los animales tienen derechos? No sé
¿?
¿Las plantas tienen derechos? No sé
¿?
¿Las cosas tienen derechos? No sé
¿?
¿Los humanos tenemos derechos? No sé
¿?
¿Todo tiene consecuencias? No sé
¿?
¿Es necesario el Estado? No sé
¿?
¿La única opción es la economía de mercado? No sé
¿?
¿La democracia es un mal necesario? No sé
¿?
¿Pienso luego existo? No sé
¿?
¿Las niñas y los niños pueden ser felices? No sé
¿?
¿Siempre más? No
¿?
¿Tiene sentido vivir? No sé
¿?
¿El suicidio es la solución? No
¿?
¿Toca ser alguien en la vida? No sé
¿?
¿Es como todo? No sé

miércoles, 17 de abril de 2019

Je suis Notre Dame, pero Je ne suis pa Cazucá o Quibdó

Se nos fue un icono. Nos quedamos sin la belleza de su arquitectura y sin el testimonio físico de su historia y bla, bla, bla ...

Ya tienen promesas por 800 millones de euros. Porque es un símbolo nacional.

¿A alguien en Colombia le importa Notre Dame? La respuesta es si y a muchos, mucho. 

Je suis Notre Dame, pero Je ne suis pa Cazucá o Quibdó 

martes, 16 de abril de 2019

Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Suiza, Canadá, el Primer Mundo ...

Es que ahora en Estados Unidos y Europa lo están haciendo así, gracias a la investigación que hizo la Wrars University. Lo llamativo es que en esos países lo hacían como lo hacemos acá, treinta años atrás y en ese momento, nosotros lo hacíamos de otra manera, pero nos montamos en la idea de imitarlos en todo, comprarles sus tecnologías, metodologías, idiomas, monedas y el cuento seguirá siendo el mismo. Ellos se inventan los motores a gasolina, nosotros los traemos años después, nos llenamos de motores a gasolina. Cuando el aire es irrespirable y cuando ellos ya están listos con sus teslas, sus energías limpias y sus motores verdes, nosotros seguimos usando los de gasolina por varios años más, hasta que logremos taquearnos de sus energías limpias. Eso solo pasará cuando sea un hecho que buena parte de esas energías limpias, generan externalidades negativas que hacen insostenible al Planeta. En ese momento nos demoraremos cuarenta o cincuenta años haciendo el tránsito a las nuevas energías, a las nuevas tecnologías, a las nuevas metodologías, y así.

***

En los colegios noruegos hacen que los niños ... si, si, los noruegos son multimillonarios gracias a sus negocios que nutren el Fondo Soberano que se enriquece gracias a negocios de petróleo y tecnología, que son vendidos por millones en los países en donde queremos parecernos a ellos.

***

Traje estas toallas de Nueva York y son deliciosas para secarse el sudor después de la clase de Yoga, como en Nueva York, y salgo con mi mat terciado en la espalda como en Nueva York. Pero eso sí, ni idea cuales eran las técnicas de ejercicio y respiración de los Muiscas ... Mejor el Yoga que empaquetaron para la venta en Nueva York. 

domingo, 31 de marzo de 2019

Vargas Lleras: un faro moral contra el gobierno de Duque; y yo bailando

Acá está la columna de Germán Vargas en la que se erige como faro moral de la política actual. Este granuja , no contento con liderar una de las más temibles bandas de atracadores a mano armada, tiene la desfachatez de reprocharle a otros, las prácticas que él mismo ha sabido promover por años y que solo son inmorales ahora, porque no es él y sus secuaces quienes las cometen.
Son inaceptables estas marrullas desde que existe la democracia y desde que Vargas las ejecuta para seguir acumulando poder y dinero.
Coincidencialmente, este fin de semana tomé una clase de baile en la academia de la hija de este bribón. Vale decir que fue una experiencia maravillosa y seguiré yendo porque no incurriré en ser lo que apellida al cambio que profesa la pandilla del exvicepresidente.